Crónicas de #YoDonoUnPlato

Quisimos compartir con ustedes una pequeña crónica escrita por Daniela

López, que refleja la realidad que viven algunas de las personas a quienes

ustedes apoyaron con sus donaciones a través de la campaña

#YoDonoUnPlato.




















¿Cómo viven los “paga diarios” esta cuarentena?

Durante esta crisis Mariana Matija, ambientalista colombiana, compartió esta cita para ilustrar el momento que estamos viviendo como sociedad “Si algo está revelando esta situación sobre la humanidad, es que somos más solidarios de lo que creemos. Tenemos más capacidad para la acción coordinada de la que jamás hubiéramos imaginado, y —cuando es necesario— tenemos la capacidad de reorganizar nuestras prioridades para adaptarnos, no solo protegiéndonos a nosotros mismos sino buscando el cuidado colectivo.”​ cita 1

No tenemos certeza sobre cuándo volveremos a retomar nuestra vida social o cuándo volveremos a sentir el caos de la ciudad, tampoco sabemos si realmente esta coyuntura será un precedente para la sociedad en la que vivimos en la cual se ha normalizado la desigualdad. Sin embargo, podemos notar cómo logramos moldearnos a las situaciones y lo resilientes que podemos llegar a ser, creo que es una capacidad innata del ser humano.

En cuanto a los “paga diarios”, se les llama así pues viven del día a día y de esta forma pagan el lugar donde habitan. Ellos también han tenido que potencializar su actitud resiliente frente a las dificultades que implica una ciudad sin transeúntes, quienes son sus clientes porque sus actividades económicas se concentran principalmente en la venta informal de tintos, dulces o cigarrillos. Sin embargo, a pesar de tener una buena actitud, la realidad es que están sufriendo de hambre y de constantes desalojos en los inquilinatos donde viven. Por eso, a medida que pasan los días, los vendedores informales han vuelto progresivamente a las calles, pues la debilidad estatal y capacidad de asistencia no les permite esperar en sus casas mientras los integrantes de la familia tienen hambre. Para ilustrar la situación, quisimos hacerle una entrevista a Carlos Alberto Bermúdez, también conocido como el Líder Chávez, un paga diario y vendedor informal del centro de Bogotá.

P: ¿Cuáles son sus preocupaciones en este momento? R: Pues la verdad muchas preocupaciones, tener que salir a la calle con el miedo de que uno se contagie, la preocupación de llegar de la calle y que nuestra familia se enferme por una salida. Tratamos de hacer lo posible para no salir, solo para hacer únicamente lo que necesitamos pero si no salimos pues también nos quedamos “mani cruzados”, toca bregar a hacer algo.

P: ¿Cuáles son sus motivaciones para superar esta crisis? R: Las mayores motivaciones para superar esta crisis son nuestros compañeros que se han convertido en familia. Estamos tratando de cuidar nuestra salud y gracias al Padre Gabriel y en especial a la Clínica Del Hogar, hemos logrado recibir mercaditos, refrigerios y almuerzos. Eso da alegría y motivación para uno seguir adelante y hacer algo bueno por los compañeros, por nuestra gente que lo necesita.

Gracias a sus donaciones, gracias a las personas que aportan a Foody los almuerzos que llegan a nuestras manos, y a cada uno de esos angelitos que aportan el granito de arena para que esas donaciones lleguen a nosotros, de verdad de todo corazón lo necesitamos. Aguantar hambre y quedarse en la calle, quedarse en la calle cuando uno tiene un techo donde dormir es muy difícil. No tengo palabras para bendecirlos y demostrarles el agradecimiento que todos sentimos. Sígannos apoyando por favor. P: ¿Cuáles son sus principales necesidades? R: Ya llevamos un mes larguito en este encierro forzoso y lo que más nos preocupa es levantarnos y tener el dueño de la casa diciendo “ey tienen que pagar el arriendo, miren a ver cómo vamos a hacer”. Después llega el fin de mes y tenemos que salir obligados sin saber si por la tarde o por la noche cuando regresamos a nuestros hogares nos van a abrir la puerta o nos tienen nuestras cosas afuera. Estos son los rumores que se escuchan en estos barrios donde vivimos los paga diario.

En mi caso yo pago 30.000 pesos diarios por dos cuartos, tengo a mis hijas en uno y en otro vivo con mi esposa. Hacemos el dinero de la comida vendiendo tintos en un carrito y así subsistimos el día a día. Nuestros compañeros y nosotros queremos salir a conseguir plata, pero ¿Si no tenemos quién nos compre? ¿Y si se alarga mucho más la crisis? Más grandes van a ser nuestras deudas, compromisos y preocupaciones. Los dueños de los cuartos donde vivimos nos tienen prácticamente amenazados, si no cumplimos vamos a tener que irnos y fuera de eso también se quedan con nuestras cosas de valor como el televisor y la cicla.

Cada quien está experimentando la cuarentena a su forma y tendrá días mejores que otros, este virus ha modificado nuestras rutinas y eso nos ha hecho comprender la forma en que está interconectada la sociedad. Lo cierto es que las poblaciones que viven en situación de vulnerabilidad no tienen muchas opciones para sortear las dificultades que se presentan, por eso es que cada ayuda tiene un gran significado. Igualmente, asumir el rol de agentes de cambio en nuestra ciudad es una forma de revolución en contra de la normalidad que vivimos desde hace tantos años. ¡Gracias por creer en Foody! ¡Gracias por tanta solidaridad! cita 1 - https://animaldeisla.com/ Escrito por: Daniela López

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